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domingo, 28 de junio de 2015

Mad Max 2²

☆☆☆☆½

Mañana volveré a ver «Mad Max: Fury Road». Creo que no os he contado mis impresiones cuando fui a verla la primera vez. Aprovecharé la chapa que le he dado a mi amigo Fran hace un momento: Es apabullante. Maravillosa.

Hay una secuencia al principio que me hizo abrir tanto la boca que me empezó a doler la mandíbula. En serio, hacía años que no me quedaba boquiabierto en el cine sin que fuera un bostezo. Esta peli tiene tal cantidad de molonio concentrado en cada fotograma que debe de ser tóxica. Es como Mad Max 2 elevado al cuadrado. Se debería titular Mad Max 2². En fin, ¡he sido testigo! Y mañana, más.

martes, 21 de octubre de 2014

«Sanjuro», de Akira Kurosawa (1962)

☆☆☆¾

El domingo por la noche vi la película japonesa Sanjuro, del gran Akira Kurosawa (1962). Secuela de la magistral Yojimbo (1961) y protagonizada también por un fantástico Toshiro Mifune, que interpreta al mismo ronin astuto y misterioso que la lió parda entre los Seibei y los Ushitora, es una película más sencilla que su famosa antecesora, más lineal, pero muy entretenida y soberbiamente rodada e interpretada.

Yo desconocía esta película; la descubrí el viernes en FilmAffinity, buscando algo interesante que ver el fin de semana. Como de ciencia ficción y fantasía lo he visto prácticamente todo (al menos lo de cierta calidad) y el terror no me llama, pensé en buscar cine de otros géneros que tenía bastante abandonados. Y me topé con Sanjuro.

El sábado, charlando con mi buen amigo Ignacio Illarregui, que sabe lo suyo de cine, le comenté que me apetecía verla y tampoco la conocía, así que no es cosa mía; realmente es una película poco conocida, y la verdad es que no lo entiendo. Claro que no llega al nivel de Yojimbo, pero está muy bien; es una película llena de acción, con toques de humor propiciados por el contraste entre la experiencia y astucia del ronin y la ingenuidad y falta de “mili” de los nueve honorables pero necios samuráis que intentan acabar con la corrupción en la ciudad y se meten en un peligroso berenjenal, del que sólo el veterano guerrero ambulante podrá sacarles con vida.

En la imagen, un momento memorable de la película, cuando los nueve samuráis se dan cuenta por fin de que la única alternativa a escuchar los consejos del ronin, confiar en él y seguir su liderazgo, es cagarla y diñarla.

Yo la situaría, por calidad e intención, entre Yojimbo y La fortaleza escondida (película anterior, de 1958, que apuesta aún más por la aventura y la sencillez estructural, conocida sobre todo por haber inspirado a Lucas para realizar La guerra de las galaxias y La amenaza fantasma, que le deben muchísimo). Todavía no comprendo cómo puede haber pasado desapercibida para mí durante tanto tiempo.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Una de piratas: «Black Sails»

Hoy toca comentar una serie de televisión. Black Sails (Starz, 2014) es una especie de prólogo audiovisual de la magistral novela de aventuras La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson, con un joven Long John Silver que acaba de ser reclutado a las órdenes del temible Capitán Flint, después de que éste asaltara el mercante en que viajaba. La serie está repleta de acción, violencia, sexo e intriga, todo ello muy de agradecer para quien escribe estas líneas.

Personalmente me gusta cómo han ido incorporando detalles del personaje de Stevenson a esta versión más joven, como su mote de “el Cocinero”, por ejemplo, su habilidad para la supervivencia y su total falta de escrúpulos bajo una apariencia afable, rasgos del mítico personaje que están bastante bien reflejados y “explicados” en la serie.

De momento es pronto, sólo se han emitido dos episodios, pero tiene muy buena pinta. Merece la pena ver un episodio sólo por la preciosa secuencia de títulos del comienzo, realmente bella y espectacular.