La fotografía del escritor Emilio Bueso es cortesía de Alexander P. García, del blog «Donde acaba el infinito». Aprovecho estas líneas para dar las gracias a Emilio por su buen talante y sentido del humor durante nuestro breve encuentro; fue un placer conocerlo. :-)
miércoles, 7 de agosto de 2013
La prensa está que echa humo...
domingo, 14 de julio de 2013
Primera página de «Cenital», de Emilio Bueso
Escrita con un estilo farragoso y vulgar, la primera página de “Cenital” es un monumento a la chapuza.
Justo después del título del primer capítulo, “Despertar” (manido donde los haya), nos encontramos con una nota supuestamente informativa: “Islas Canarias, 2007” (sólo le falta la hora zulú para redondear la frase).
Personalmente, al leer esto me quedé sorprendido. Vale, la acción tiene lugar en el archipiélago de las Canarias… ¿Pero en qué isla?
Cuando se trata de las Canarias, esto tiene bastante importancia. El archipiélago tiene siete islas principales, diferentes entre sí. Cualquiera que las conozca se preguntará inmediatamente en cuál sucede lo que Bueso pretende contarnos. Como manera de crear intriga no está mal pero, personalmente, agradecería un poco más de precisión.
Continúa la novela con una frase lapidaria de esas que tanto parecen gustar a su autor: “Toda revolución comienza con el sueño de un hombre corriente”. Frase resultona pero de contenido más que discutible. Por desgracia pierde gran parte de su posible capacidad de impacto con la siguiente: “Todo hombre corriente despierta a menudo de una pesadilla”.
Tendría que investigar si todos los hombres corrientes que tengo a mi alrededor despiertan a menudo de una pesadilla. Es la primera noticia que tengo del fenómeno. ¿Esta afirmación está basada en algún estudio o solo es que al autor le sonaba de algún poster promocional de película de terror de los setenta y le molaba especialmente?
Pues yo no debo de ser un hombre corriente, porque duermo como un lirón y raras veces tengo pesadillas.
En fin. Igual es una metáfora. Tengo entendido que a Bueso le encanta “jugar con las figuras retóricas” (¡qué bien, ya era hora de que algún escritor lo hiciera!). Veamos... “Todo hombre corriente despierta a menudo de una pesadilla”. A menudo… Hum. ¿Los hombres corrientes tienen todos, además de pesadillas, problemas de insomnio? Caray, me alegro de no ser un hombre corriente.
Punto y aparte. Error gordo de estilo en toda la frente: “Ésta es la historia…” Vamos a ver, ¿qué pinta ahí esa tilde? Pero peor es lo que sigue, un festival enumerativo con una puntuación caprichosa y vulgar a más no poder, igual que todo lo anterior.
Inicio de capítulo de “Expediente X” mezclado con pomposas (y equivocadas) afirmaciones generales sobre las revoluciones y los hombres corrientes, con una puntuación desastrosa que parece sacada de la publicidad de una película de John Carpenter:
DespertarIslas Canarias, 2007
Toda revolución comienza con el sueño de un hombre corriente. Todo hombre corriente despierta a menudo de una pesadilla.
Ésta es la historia de un hombre excepcional, de su sueño. De su pesadilla.
De su fortaleza.
Comienza con un despertar. Con el día en que Destral abre los ojos y descubre que la pesadilla es real.
Esta es la historia de un hombre excepcional. Ah, vale, entonces lo de las revoluciones y los hombres corrientes, ¿a qué viene? Este hombre excepcional también tiene un sueño y una pesadilla, y despierta. Como todo hombre corriente. Ah, no, perdón, que este es excepcional.
Al principio pensé que este comienzo era una especie de homenaje a Alfred Bester pero sin un ápice de su elegancia y fuerza evocadora, pero ahora pienso que empezó a escribir el libro por la contraportada y se les coló en la maquetación.
En fin, sigamos… Aunque nos falten ya las ganas de seguir leyendo esto. Vamos a ver…
“De tanto darle la vara le dieron una beca”.
¿Mande?
“De tanto darle la vara le dieron una beca”.
Lo siento, no lo entiendo.
¿Alguien me explica qué significa esto? No es que no entienda el argot popular, sé lo que es dar la vara (empiezo a intuir que lo que acaba de empezar a hacer Bueso unas líneas antes se le parece mucho). Es que no acabo de pillar qué tiene que ver que te den la vara con obtener una beca. Te dan mucho la vara, ergo te dan una beca. ¿Ein?
“Apenas hecho un ingeniero, le pusieron a los mandos de un ordenador que habían puesto a los mandos de un ingenio en órbita geoestacionaria”.
Un satélite espía en órbita geoestacionaria. Espero que no fuera sobre el polo sur.
Por cierto, qué manera tan extraña e innecesariamente rebuscada, falsamente concisa, de expresar que el personaje acaba de licenciarse como ingeniero. “Apenas hecho un ingeniero”. Es un aborto sintáctico, feo a rabiar.
“Con él vigilaban el globo. Curiosos tiempos éstos, en los que ponen a un becario a manejar un satélite espía”.
Curiosos tiempos estos en que se publican novelas sin una revisión y corrección dignas del dinero que deben pagar los lectores por leerlas.
“La guerra la hace un software que no se puede descargar; la política, unos tíos que no representan a nadie; y la inteligencia, lo mismo la lleva una panda de idiotas”.
Lo mismo me dan lo mismo tu estilo vulgar, tu colección de lugares comunes y tus invenciones inverosímiles sacadas de la manga. Anda ya, ¿un becario manejando un satélite espía? Pues sí que son idiotas, sí…
No es sólo que esté escrito con el culo, con errores ortográficos (la tilde de “estos” me ha hecho daño) y carezca de sentido; es que el poco que tiene no resulta mínimamente creíble; ni siquiera es original.
Y hasta aquí llegan mis impresiones sobre esta novela, porque no pienso seguir leyéndola.
Fotografía cortesía de Ignacio Illarregui.
lunes, 22 de marzo de 2010
Falso resumen de «La casa de la colina negra», de José Antonio Cotrina
Este texto es fruto de un maquiavélico plan para engañar a estudiantes sin ganas de leer/trabajar. Llegué a crear un blog de resúmenes para redondear la trampa, cambiándome el nombre por el de Denéstor Tul, uno de los personajes de la obra de José Antonio Cotrina. No sé si habrá picado alguno, pero a cuenta de esto nos hemos echado unas buenas risas los colegas de Josean en Facebook... :-))) Soy muy malvado, sí.
En la Colina Negra se yergue una casa muy especial, que antaño fue parte de una red mágica de casas unidas por la hechicería, La Telaraña, habitada por seres fantásticos y extendida por todo el mundo. Pero la casa de la Colina Negra había sido aislada, apartada de La Telaraña.En esa casa viven un mago, un hada y su hijo mestizo, Víctor. Un día, la familia ayuda a una fantasma que huye de La Sombra, un antiguo demonio, y de sus aliados, que la persiguen a causa de un objeto mágico, la cabeza de Asterio —el minotauro de Creta— que La Sombra necesita para recuperar el gran poder que una vez poseyó, y así dominar el mundo. Para ayudar a la fantasma, dañada por sus enemigos, la familia debía regresar a la Telaraña, algo muy arriesgado, ya que todo el mundo mágico buscaba a Víctor, el Mestizo, pues con su sangre podrían resucitar la magia muerta tiempo atrás.
La Sombra secuestra a Cristina, la mejor amiga de Víctor, y utiliza un hechizo para poseer su cuerpo, con el fin de infiltrarse y averiguar dónde está escondida la cabeza de Asterio. Gracias a su astucia descubre que la fantasma había escondido la cabeza en un templo oculto en la selva de Madagascar. Una vez que se entera, hace que el cuerpo de Cristina se tire por la ventana del ático de la Casa de la Colina Negra, matándola, para poder regresar rápidamente a su propio cuerpo, pues no tiene un segundo que perder. La Sombra y sus aliados infernales viajan a Madagascar, perseguidos por Víctor, los padres de este, su tío, una tía abuela bruja, un cuñado licántropo y un primo segundo aprendiz de farmacia, pero el demonio y sus secuaces llegan antes y recuperan la cabeza de Asterio. La Sombra toma la cornuda cabeza y se la coloca como un sombrero, recuperando mágicamente su antigua forma: él es el Asterio original, el antiguo minotauro de Creta que había sido vencido por Teseo, investido nuevamente de todo su poder. Justo en ese momento aparecen allí Víctor y su familia, que tratan de vencer al malvado hombre-toro, pero este los mata a todos menos a Víctor, que hereda los poderes de sus padres y consigue escapar vivo.
Inmediatamente, el resucitado Asterio, que ha recuperado todas sus facultades, acciona una palanca oculta en el altar del templo y se oye un gran estruendo; en realidad, el templo es una nave espacial que había quedado semienterrada en la selva en un pasado remoto, algo que la fantasma ignoraba totalmente. Víctor, escondido en la copa de un árbol, rodeado de lémures y cacatúas calcinados y calcinadas, contempla con impotencia cómo la nave despega y se eleva hasta la estratosfera.
Asterio se sitúa con su nave espacial en órbita geosincrónica sobre el polo sur y envía un mensaje a través de todas las radios de la Tierra, interrumpiendo la emisión habitual de todas las cadenas excepto la Cope, ya que la Iglesia Católica Apostólica y Romana es inmune a la magia. Asterio dice ser un demonio de origen extraterrestre, procedente del planeta Clarín, en la constelación Tauro, y amenaza con destruir el planeta con su rayo de la muerte a menos que todos los gobiernos y organizaciones de la Tierra se sometan a su voluntad.
Pero Víctor no se ha dado por vencido, pues arde en deseos de venganza, y ahora dispone de amplios poderes heredados de su familia después de ser masacrada por Asterio. Decide teletransportarse mágicamente al Vaticano, donde se entrevista con el papa, que le da su bendición. En un sótano del Vaticano se esconde un libro antiquísimo escrito en una lengua desconocida, con caracteres minoicos, que quizá oculte la clave para librarse del cornudo invasor alienígena. Víctor trata de leer el libro, descubriendo con sorpresa que puede entender lo escrito en él, y encuentra un hechizo para convertir a Asterio en vaca lechera, pero no hay bastante magia en el mundo para activarlo. Para ello Víctor necesita al menos dos litros de su propia sangre, lo único que puede resucitar la magia extinguida siglos atrás. Pero si no tiene cuidado, puede morir en el intento. Decide consultar al Consejo Mágico de la Telaraña, pero el método de extracción de la sangre, por decapitación en un altar con velas negras, no acaba de convencer a Víctor.
Entonces el joven mestizo de mago y hada se teletransporta a la Moncloa, donde consulta con el presidente del gobierno, que no sabe qué hacer y llama por teléfono a Barack Obama, que a su vez consulta con sus asesores, y estos consultan con sus asistentes, y estos con sus astrólogos, psiquiatras, peluqueras, quiosqueros, barmen, vendedores de cupones de la ONCE, etc.
El tiempo va pasando y se acorta cada vez más, inexorablemente, sin que se halle la solución. Entonces, por fin, el ginecólogo de Paris Hilton les da la ansiada respuesta: Víctor debe acudir a una unidad de extracción de la Hermandad de Donantes de Sangre, pues es la única manera de obtener el precioso líquido rojo con relativa seguridad. Al darse cuenta de lo sencillo que era, Víctor se da una fuerte palmada en la frente que le deja una marca roja en forma de N.
Cuando Víctor se teletransporta a la unidad de extracción más cercana para sacarse la sangre sólo quedan unos minutos; el plazo dado por Asterio para el sometimiento de la Humanidad está a punto de expirar. Pero allí las enfermeras rehúsan sacarle dos litros, pues es muy arriesgado y el juramento hipocrático se lo impide. Víctor está dispuesto a sacrificarse pero ellas no creen nada de lo que les dice; ni siquiera se habían enterado de la amenaza mundial de Asterio, porque tenían puesta la Cope y sólo habían oído a Jiménez Losantos metiéndose con Zapatero. Víctor decide volver a Roma y le pide al Papa que lo acompañe, cosa que hace, a pesar de que ya ha pasado su hora habitual de irse a la cama, convenciendo rápidamente a las enfermeras de la necesidad y la urgencia de la extracción. A pesar de perder mucha sangre, Víctor se recupera enseguida gracias a sus poderes mágicos, una Coca-Cola y un bocadillo de jamón serrano que le dan en el hospital.
Por fin Víctor tiene el poder requerido para ejecutar el hechizo; logra teletransportarse a la nave espacial de Asterio, situada en órbita geoestacionaria sobre el polo sur (ya que, gracias al agujero en la capa de ozono, es el mejor sitio para atacar con su rayo de la muerte), y consigue lanzar el hechizo justo cuando el cornudo demonio alienígena está a punto de apretar el botón de disparo, tras lanzar una maléfica carcajada de varios segundos de duración, que dan a Víctor el tiempo extra necesario para atacar a su enemigo. El malvado Asterio se transforma mágicamente en una pacífica e inofensiva vaca, a la que Víctor envía mágicamente a pastar hierba a una explotación ganadera de Cicero por toda la eternidad. La Tierra se ha salvado, Víctor regresa convertido en un héroe y es proclamado Presidente del Consejo Mágico de la Telaraña, donde gobierna con benevolente mano de hierro iniciando profundas reformas en los procedimientos mágicos tradicionales, para modernizar la renacida magia, con una insinuación de segunda parte al final, ya que el antiguo presidente no ve con buenos ojos los nuevos aires que Víctor pretende traer a la comunidad mágica internacional.
domingo, 11 de junio de 2006
Traduttore traditore: «Almuric», de Robert E. Howard
Bueno, después del desfogue de esta mañana, recuperamos el habitual buen humor y regresamos a la normalidad con un viejo post referente a Almuric, novela de aventuras de sword & planet escrita por Robert E. Howard hacia 1936 y editada por Miraguano con traducción del propio Arellano, cuyo trabajo puse a parir sin la más mínima piedad. :-)) Más que un comentario es un vituperio de la traducción. Lo escribí para es.rec.ficcion.misc en 1999 (ya ha llovido, ya) y lo he encontrado por casualidad buscando otra cosa en Google. Sirva como ejemplo de mi obsesión por la calidad de las traducciones, mi pasión por la diatriba epistolar y mi afición por la parodia. A la salud de Xoota, para que vea lo que le espera. :-))))) [Entre corchetes, alguna que otra nota.]
Acabo de leer Almuric (ediciones Miraguano, traducción de Francisco Arellano), gracias a Conner McLeod [Ramón Campins, conocido fan de Howard].
No comentaré nada sobre la historia en sí, que me ha entretenido mucho. Sin embargo, no puedo evitar aludir a la nefasta edición de esta obra de Robert E. Howard.
Señor Arellano: El cúmulo de barbaridades gramaticales que infestan las páginas de esta edición de Miraguano me han irritado hasta extremos que no creía posible alcanzar. Me asombra que hayan tenido ustedes la desvergüenza de entregar al impresor semejante montón de inmundicia.
Tanta mediocridad me parecía imposible antes de leer su espantosa traducción. Afortunadamente no me ha costado un duro hacerlo...; de lo contrario, nada en el mundo podría impedirme acercarme hasta ustedes para hacerles la entrega solemne de un flamante ejemplar de la Gramática de la R.A.E., no sin antes haber impregnado sus sagradas páginas con alguna substancia letal. Si el buen Howard resucitara y viera esto, sin duda se pegaría un tiro otra vez.
La desastrosa puntuación, los nefandos laísmos, el uso constante de posesivos en expresiones de posición (debajo mío) y otros atroces vulgarismos no han logrado, empero, estropearme la diversión; hacia la mitad de la novela mi sentido de la estética estaba ya tan embotado que sus desafueros lingüísticos apenas me irritaban ligeramente.
¡Cuántas hermosas obras habrán profanado ustedes ya con actuaciones semejantes! No quiero ni pensarlo. La idea de leer, por ejemplo, La caída de la casa Usher traducida por usted, señor Arellano, es algo que me hace temblar de horror con sólo pensarlo, pero no merced a las cualidades terroríficas de las palabras de Poe, sino por la terrible perspectiva de tener que enfrentarme a las horripilantes consecuencias de su mediocre labor sobre la prístina prosa del gran autor americano.
¡Qué les costará contratar a un corrector de estilo! Señores de Miraguano, ¡miren ustedes que hay gente que paga por sus libros! Sin duda se merecen un trato mejor.
miércoles, 28 de diciembre de 2005
I Congreso de Fantasía y Ciencia Ficción del Mediterráneo (una parodia de Jean Mallart)
Este congreso ha sido concebido como parte del programa de Alianza de Civilizaciones del presidente del Gobierno español, don José Luis Rodríguez Zapatero, con la colaboración de la joven Universidad de Almería.
Para que la participación de ponentes extranjeros sea mínima, la organización ha buscado a conciencia la colaboración de las entidades y asociaciones menos representativas de Marruecos, Francia, Italia, Croacia, Eslovenia, Serbia-Montenegro, Albania, Grecia, Turquía, Chipre, Egipto, Túnez, Libia, Líbano, Siria e Israel, con el fin de reducir en lo posible el número de visitantes de estos países, dado el "efecto llamada" que podría generar la excelencia del programa previsto, que no se conocerá completamente hasta haber comenzado el evento y en el que figuran, entre otros actos, una exposición sobre el pulp magrebí que tendrá lugar en la próxima población de Pulpí.
Varios escritores y editores del área mediterránea han expresado su interés en participar, siempre que no acudan al congreso personas de países enemigos. Gracias a ello, es de esperar que no acuda ningún escritor de fuera de España, lo que el aficionado español, harto del dominio extranjero en el terreno de la ficción fantástica, sin duda agradecerá.
El Congreso tendrá cuatro conferencias plenarias (a cargo de Ana Ramos Calvo, Christos Konstas, Izz al-Din al-Madani y Marta Janell) y 5 sesiones temáticas, aún sin definir, relacionadas con la ciencia ficción y la fantasía producidas en el área mediterránea.
La organización contactará con los expertos que deseen participar en el Congreso, en cualquiera de sus sesiones temáticas y mesas redondas, según vayan entrando por la puerta.
Además, se ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Águilas, sita a sólo 8 kilómetros de la sede del Congreso, para que los editores y libreros interesados puedan montar allí sus stands, al módico precio de 100 euros/m².
El Congreso se cerrará con una Cena de Gala con un rico menú a base de cerdo ibérico, por sólo 50 euros. *
Podrá encontrar más información en la página web del Congreso, http://www.ual.es/Congresos/CFCFM2006/. A falta de tres días para el inicio del Congreso, pondremos a disposición de los que deseen asistir información útil acerca del alojamiento, transporte, precio de inscripción, bares de enfrente y programa de actividades culturales. Para cualquier información adicional puede contactar con el comité organizador local en fandeagullo@ual.es, o directamente con los organizadores de cualesquiera de las sesiones temáticas.
Cordialmente,
el Comité Organizador.
* Los asistentes que no deseen comer cerdo tendrán a su disposición un menú alternativo consistente en puré de acelgas, ensalada de lechuga y, de postre, una pera.


