Atentos a esta estupenda acción promocional de Carrie, la nueva versión cinematográfica de la novela de Stephen King que ya llevó al cine Brian De Palma en 1976. Las expresiones y las reacciones de los clientes son gloriosas.
miércoles, 9 de octubre de 2013
Telekinesis en acción
jueves, 12 de septiembre de 2013
Frikisubastas (5): Originales de François Schuiten

François Schuiten: 30 años de aventuras en imágenes. Así ha denominado la casa de subastas francesa ArtCurial, una de las más importantes de Europa, la subasta de obras de Schuiten que tendrá lugar el próximo 24 de octubre, a las siete de la tarde, en su sede de París.
Se trata de 30 obras originales de formato medio, a todo color, y valoraciones que oscilan entre los 17.000 y los 35.000 euros (sí, como lo leéis).
Aunque algunas de estas ilustraciones son fabulosas, personalmente opino que están bastante sobrevaloradas. No sé quién habrá hecho la tasación, pero creo que se ha pasado. A las mejores les pondría un precio de 18.000 euros, como máximo. Pero Schuiten es una superestrella con muchos admiradores. Así que, pese a su sobretasación, no creo que tengan demasiados problemas para venderlos bien.
Estas son tres de las 30 ilustraciones que se subastan:
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Lozan, tinta china y acrílico, 1984. Esta ilustración la hizo Schuiten para el affiche de una exposición sobre las Ciudades Oscuras que se hizo en Lausanne. Paris au XXe siècle, acrílico, 1994. Esta obra ilustra una de las primeras novelas de Jules Verne, de la que ya he hablado en este blog anteriormente (véase mi artículo dedicado a Jules Verne dentro de la serie Transhumanidad y posthumanidad en la ciencia ficción). Panorama L'Utopie Sociale, acrílico y lápiz, 1997. Una de mis favoritas de la colección. Mide 51 × 68 cm y su valor se ha estimado entre 22.000 y 28.000 euros. |
miércoles, 4 de julio de 2012
Manga: La RAE recula ante la avalancha de justas críticas a su última cagada lexicográfica
- m. Cómic de origen japonés.
- m. Género correspondiente al manga.
- adj. Perteneciente o relativo al manga. Videos, estética manga.
Sigue siendo cutre (la segunda acepción es claramente inadecuada, aparte de resultar un tanto oscura), pero al menos se ha corregido la indignante chapuza anterior. Desde luego, la lexicografía no pasa por su mejor momento en la RAE. Una pena.
lunes, 25 de junio de 2012
Vaya churro, señores
- m. Género de cómic de origen japonés, de dibujos sencillos, en el que predominan los argumentos eróticos, violentos y fantásticos.
- adj. Perteneciente o relativo al manga. Videos, estética manga.
PFFT × 10 = PFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFT
viernes, 22 de junio de 2012
¡Por fin!
- adj. coloq. Extravagante, raro o excéntrico.
- com. coloq. Persona pintoresca y extravagante.
- com. coloq. Persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición.
martes, 12 de junio de 2012
Los desmanes galácticos de Vértice (V): «Hombre contra mundo»
A pesar de las apariencias externas, esto no es una novela de Isaac Asimov; ni siquiera es una antología de cuentos de Asimov. Se le atribuye el libro en la cubierta (bueno, se atribuye a un tal Isaac A. Asimov; la inicial del medio se la sacaron de la manga, claro) pero no es más que una triquiñuela comercial para engañar al comprador impulsivo. O sea, otro timo.Ya sabemos que Vértice no destacaba precisamente por su ética profesional y comercial (ver el caso de «Navío estelar» en esta misma colección). Esto ya no roza la estafa; es que lo es. Se trata de un engaño deliberado.
Para más INRI, el verdadero protagonismo del libro, en este caso, corresponde sin lugar a dudas a Theodore Sturgeon, otro cuentista clásico del género (aunque, evidentemente, mucho menos conocido y aún menos en esa época, a mediados de los años sesenta) que aporta nada menos que tres de los cinco relatos que forman el volumen. Sin embargo, en ninguna parte se menciona a otro autor que no sea Isaac Asimov. Sin duda estas omisiones no tenían otra intención que la de engañar a lectores incautos, con la fama de Asimov como gancho para perpetrar el fraude.
Para los incautos que lo compraron creyendo que se llevaban una nueva antología de Isaac Asimov, una burla monumental. Casi me imagino a los responsables riéndose como hienas mientras pergeñaban su alevosa trampa.
domingo, 10 de junio de 2012
Los desmanes galácticos de Vértice (IV): «Tres×infinito»
Otra vileza editorial de Vértice. Esta edición, de tan infame y torpe, llega a indignar. Se trata del noveno volumen de la colección Galaxia. En su cubierta podemos leer: «Tres-X INFINITO». Y, debajo, «Ray Bradbury». Una mentira y media.Para empezar, el título debía ser (supuestamente) «Tres×infinito», pero el diseñador confundió el signo de multiplicar con una X. De ahí ese estúpido TRES-X INFINITO de la primera de cubierta.
En este volumen se incluye una novela corta escrita a medias por Ray Bradbury y Leigh Brackett. La primera en la frente: la responsabilidad de Brackett, que cuando el cuento apareció en EEUU tenía, de hecho, más prestigio e importancia como autora que el joven Bradbury (a mediados de los años 40, Ray estaba en los comienzos de su carrera literaria) se omite absolutamente.
Además, el editor completa el volumen (hay que aprovechar el papel) con un relato de Edmond Hamilton.
El problema es que los títulos que figuran en el volumen («Tres×infinito» y «Hacia las estrellas» respectivamente) no se corresponden con los relatos que aparecen en realidad en el mismo, que son «Lorelei of the Red Mist» y «Mundo olvidado» («Forgotten World»). Y es que el editor, inexplicablemente, les puso los títulos de sendas antologías de Leo Margulies, de donde había extraído cada uno de ellos.
WTF? De verdad que no lo entiendo. :-)))) Es una auténtica locura.
Para más INRI, en la cuarta de cubierta, dicen: «TRES POR INFINITO, que presentamos hoy bajo nuestro sello, es la obra de Ray Bradbury que más ediciones ha hecho en EE. UU.» ¡Una mentira de proporciones jupiterinas, con toda la cara! Qué tíos...
En fin, valga esta pequeña crónica de cómo los bellacos de Vértice arrastraron el nombre de Ray Bradbury por el fango editorial español, con esta abyecta chapuza en forma de libro, como homenaje cavernario a su figura. Como ya sabréis todos, el autor de novelas como «Fahrenheit 451» y antologías memorables como «El hombre ilustrado», «Las doradas manzanas del Sol», «Crónicas marcianas», «Cuentos espaciales» y muchas más, guionista de cine y televisión, y uno de los últimos autores de la Edad de oro del género que nos quedaban, falleció el pasado martes, 5 de junio, a los 91 años de edad. Requiescat In Pace.
sábado, 9 de junio de 2012
Los desmanes galácticos de Vértice (III): «Navío estelar»
Hoy, en nuestra serie dedicada a las tropelías editoriales cometidas por Vértice en su colección Galaxia, nos ocupamos de «Navío estelar», número 17 de la misma, editado en 1964.Ejemplo perfecto de las estafas que algunas editoriales de los años 60 se empeñaban en perpetrar sobre sus clientes lectores, este volumen tiene dos menciones de responsabilidad referentes a su autoría, una en el lomo (Brian Aldiss, autor de una conocida novela de título similar) y otra en la portada (Lloyd Baxter), ambas falsas; también son falsas las menciones relativas a la traducción y la edición original.
A ver, imaginemos por un momento: Eres un traductor mediocre que trabaja a destajo para una editorial cutre en la España de los años 60. El jefe te encarga que escribas una novela de aventuras espaciales para llenar un hueco en su colección de ciencia ficción. Como es habitual, es publicada bajo seudónimo. Hasta aquí, bien. Lo malo viene luego.
Lo malo es que tu jefe la publique con el título «Navío estelar» y se la atribuya a Brian Aldiss en el lomo del libro. La sorpresa para el lector viene al ver, enseguida, en la portada, que es de un tal Lloyd Baxter. ¿No era de Aldiss? Pues no. Es de un tal Lloyd Baxter. Que no existe, claro; es el seudónimo del que hablábamos antes. El verdadero autor es Fernando Manuel Sesén. Pero eso el lector no lo sabe.
Luego, para redondear la cosa, tu jefe se inventa un original americano (una supuesta «Starship» publicada supuestamente seis años atrás), y pone como supuesto traductor al auténtico autor, o sea, tú. Sí, el currito del que hablaba al principio. No vaya a pensar el lector que tiene en las manos otra cosa que no sea auténtica ciencia ficción anglosajona.
Y a facturar.
Esto pasa hoy y seguro que aparecemos unos cuantos frikis con antorchas para quemar la editorial.
viernes, 8 de junio de 2012
Los desmanes galácticos de Vértice (II): «Mundo futuro»
Seguimos con nuestro repaso al historial de engaños, triquiñuelas y comportamientos poco éticos de la editorial Vértice en su colección Galaxia, que llegó a una de sus cumbres con esta barrabasada en toda regla con la que, una vez más, trataron de timar a los lectores.¿Veis la portada de este libro? Es la cara que se le quedó a Robert L. Fanthorpe, autor de la novela que le da título, al enterarse de que los editores han cambiado su nombre por el de Robert A. Heinlein en la cubierta (incluyendo el lomo), la portada y todas las páginas del libro. ¡Brutal!
Tomaron una novela del reverendo Fanthorpe y la hicieron pasar por una obra de Heinlein, ya por entonces considerado en todo el mundo como uno de más importantes autores del género, uno de los «Tres Grandes» junto a Isaac Asimov y Arthur C. Clarke. ¡Menuda tomadura de pelo!
Para rellenar, incluyeron en este volumen dos relatos de Wyndham pero sin indicarlo en ninguna parte; uno de ellos, «La rueda», volvió a aparecer en el número 55 de la colección como relleno.
En definitiva, una auténtica estafa editorial.
jueves, 7 de junio de 2012
Los desmanes galácticos de Vértice (I): «Un par del espacio»
El historial editorial de Vértice en los años 60 está repleto de barbaridades, muchas de ellas cometidas en su colección Galaxia. Aquí os muestro uno de esos casos, inofensivo pero significativo (los hubo mucho peores): Un par del espacio. Es hasta gracioso.Resulta que las colecciones de dobles al estilo de la difunta El doble de ciencia ficción de Robel, o la extinta Double de la infausta PulpEdiciones, de funesto recuerdo por sus marrullerías dignas de la peor etapa de Vértice, no son nada nuevo; siempre las ha habido. La editorial americana Belmont tenía una en los años 50 y 60 en la que se publicaron por primera vez en rústica muchas novelas cortas interesantes e incluso clásicas, como Nosotros, los merodeadores de Robert Silverberg.
Precisamente el volumen en que apareció esa novela corta de Silverberg fue elegido por Vértice para su colección Galaxia. James Blish, con la novela corta Gigantes de la tierra, acompañaba a Silverberg en A Pair From Space (Un par del espacio), título que tiene su coña tratándose de un doble.
El caso es que Vértice tenía la manía/costumbre de aprovechar al máximo el papel y, si sobraban páginas (en España estábamos aún en los tiempos de la tipografía, no lo olvidéis), pillaban cualquier relato por ahí que encajase y allá que lo metían. A veces, incluso usaban el mismo en distintos libros; la cosa era tapar el hueco. :-))) Y eso pasó con este volumen. Para rellenar, metieron un relato de Frederik Pohl, El día de los duques tronadores (que ha sido publicado muchas veces en castellano con títulos similares). Y ahí está la gracia del asunto.
La chapucilla continuó: le pusieron el título del volumen doble original, Un par del espacio... pero ya no era un doble, evidentemente. Personalmente, me quedé muy desconcertado por el título, ya que no parecía tener ninguna relación con el contenido del libro. Hasta que investigué un poco, claro.
En fin, así hacían las cosas en Vértice, ¡con un par!... Un par del espacio.
domingo, 12 de junio de 2011
Malditos «reboots»
En el último número de «Invincible», Kirkman deja clara su postura sobre la última maniobra de DC. Opino lo mismo. Son simples sacaperras.
martes, 18 de enero de 2011
«Heavy Metal», la revista
Si mis cálculos no andan errados, este mes la revista de cómics Heavy Metal llega a su número 250, sin contar los especiales. ¡Unos héroes!Ciertamente no es la misma revista que cuando empezaron en abril de 1977; me refiero a la calidad de sus contenidos, con autores que entonces eran lo último de lo último y lo más de lo más (Corben, Druillet y Moebius), mientras que ahora son bastante más modestos... Pero bueno, oigan, ahí siguen como unos jabatos. 33 años y subiendo.
¡Que siga la fiesta!
lunes, 17 de enero de 2011
Spiderward

No todos los días vemos una frikada como esta en la portada de New Yorker, una de las revistas culturales más influyentes en EEUU: Una sala de hospital llena de Hombres-Araña.
En el número de hoy hay un artículo sobre los problemas que están teniendo en el musical de Broadway sobre Spiderman, Spiderman: Turn Off The Dark. Un auténtico cachondeo. El dibujante Barry Blitt ironiza en la portada sobre la serie de accidentes que han plagado el preestreno con una ilustración titulada Spiderward (ward=sala de hospital) y en el interior hay un artículo de lo más irónico sobre el asunto.
Hace unos días este musical batió el récord de permanencia en preestreno, que databa de 1969, y parece que aún seguirá sin estar lista para el estreno durante bastante tiempo.
Con semejantes piruetas no es de extrañar que varios actores, bailarines y especialistas hayan acabado en Urgencias.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Glenn Jones, diseñador e ilustrador





Yo me las compraría todas. :-)
martes, 6 de abril de 2010
«Working Without a Net»
Un curioso hallazgo friki que hice ayer, esta vez en el episodio 14 de la primera temporada de «Babylon 5», la serie de ciencia ficción de J. Michael Straczynski:

En este fotograma vemos a Claudia Christian en el papel de la capitana Susan Ivanova (aquí, raramente, de paisano y con el pelo suelto), leyendo la autobiografía de Harlan Ellison, conocido autor de CF y asesor de la serie. «Working Without a Net» es un libro cuyo lanzamiento se lleva anunciando desde hace dos o tres lustros pero que, si no me equivoco, sigue inédito. Quizá para mediados del siglo XXIII...
Naturalmente el libro es de pega, con las páginas en blanco, pero Straczynski cuenta que Ellison (que es un cachondo) se llevó el volumen y se estuvo paseando con él debajo del brazo por todas partes, volviendo locos a propios y extraños, sorprendidos por no haberse enterado de la edición de sus memorias. :-)) Genio y figura.
jueves, 18 de marzo de 2010
Clarke & Kubrick, presidentes
Acabo de descubrir una frikada de categoría en la película «2010: Odisea 2» (Peter Hyams, 1984). Mirad qué leía la enfermera del hospital donde estaba ingresada la madre de Bowman:

El rostro del presidente de los EEUU es en realidad el de Arthur C. Clarke; el del premier soviético corresponde a Stanley Kubrick (ambos responsables de la primera parte, «2001: Una Odisea en el espacio»). Me ha hecho mucha gracia. :-))
miércoles, 3 de marzo de 2010
Colosos del pensamiento occidental (I): Chris Peterson

«¡Oh, Gus! He conocido a la mujer de mis sueños. De esos sueños que lo dejan todo pringoso, ya sabes a qué me refiero...»
«Lo que debo hacer ahora está tan claro como los mocos de un recién nacido.»
«Me atropellan varias veces al día. Es bueno para conocer gente.»
«Puede que seas la cosa más hermosa que jamás he visto en toda mi vida, con la posible excepción de Charles Durning.»

«Me llevó diez años... antes de ser capaz de ducharme desnudo... porque... estaba seguro de que... ¿sabes esa cosa por donde se va el agua? ...estaba seguro de que había un ojo ahí... ¡mirándome! [Rompe a llorar.]»
«¡No me había sentido con tanta energía desde que mi mono mascota se comió una libra de café y me persiguió calle abajo con un cuchillo para carne!»
Chris Peterson en Búscate la vida.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Poliádico «friki»
Es sencillo. Tenemos un enunciado; por ejemplo: Heinlein mola. En general, en los enunciados hay un predicado y uno o más argumentos. Como tal enunciado, el propuesto no da para mucho, ¿verdad? Ahí es donde se cuela la lógica de predicados. Dentro de ese enunciado hay un predicado (mola) y un argumento (Heinlein). El predicado viene a describir una cualidad del argumento; es un atributo del mismo, relacionado con el argumento que se encuentra bajo su cobertura.
Pongamos otro ejemplo: Heinlein era minarquista. Parece como si minarquista fuera otro argumento, pero no. El predicado es ser minarquista y el argumento que se relaciona con él es Heinlein. En cambio, en Heinlein amaba a Virginia tenemos dos argumentos, Heinlein y Virginia, relacionados por un predicado.
Cuando un enunciado tiene un solo argumento asociado al predicado, se dice que es monádico. Si tiene dos, diádico. Si tiene tres, triádico. Y si tiene cuatro o más, poliádico. Como se trata de que los argumentos estén relacionados con el mismo predicado, a esta parte de la lógica de predicados se la denomina lógica de relaciones.
Si Gödel demostró la incompletud del sistema formal de la aritmética elemental, Church demostró su indecidibilidad y, luego, con ayuda de ese resultado, la indecidibilidad de la lógica elemental, que incluye la lógica cuantificacional poliádica (o sea, la lógica de relaciones de cuantificación entre enunciados formatos por un atributo y varios argumentos).
(9 de marzo de 2002, es.rec.ficcion.misc)
Toma ya. Ocho años después, me preguntas sobre lógica simbólica y sólo me sale decir que si A=B y B=C, entonces A=C. Cuesta abajo y sin frenos.
sábado, 30 de enero de 2010
Frikisubastas (1): El muñeco de «Alien»
El creciente interés por lo friki se refleja en muy variados ámbitos, desde la cultura "oficial" hasta los negocios. Ejemplo de esto último son las subastas de la famosa casa Christie's, cuya página web es para mí una fuente de inspiración constante.En un intento por revitalizar este blog, esperemos que no tan vano como los anteriores, voy a postear una serie sobre las subastas más frikis y curiosas de la casa Christie's.
Empezamos con la venta, realizada el 25 de junio de 2008, de este muñeco de Alien, fabricado por Kenner en 1979, en su caja original y sin abrir.
Este juguete recibió numerosas críticas por su aspecto terrorífico por parte de los típicos grupos de padres sobreprotectores, siempre propensos a "proteger" a sus pequeñuelos ocultándoles cualquier cosa que pueda divertirles. Las presiones obligaron a Kenner a retirarlo del mercado, creando una enorme escasez y disparando los precios. Este ejemplar se vendió por mil dólares estadounidenses (sí, 1000 $USA), pero podía haber llegado a costar el doble.
Hay que ser friki para entenderlo.


