sábado, 30 de enero de 2010

Frikisubastas (1): El muñeco de «Alien»

El creciente interés por lo friki se refleja en muy variados ámbitos, desde la cultura "oficial" hasta los negocios. Ejemplo de esto último son las subastas de la famosa casa Christie's, cuya página web es para mí una fuente de inspiración constante.

En un intento por revitalizar este blog, esperemos que no tan vano como los anteriores, voy a postear una serie sobre las subastas más frikis y curiosas de la casa Christie's.

Empezamos con la venta, realizada el 25 de junio de 2008, de este muñeco de Alien, fabricado por Kenner en 1979, en su caja original y sin abrir.

Este juguete recibió numerosas críticas por su aspecto terrorífico por parte de los típicos grupos de padres sobreprotectores, siempre propensos a "proteger" a sus pequeñuelos ocultándoles cualquier cosa que pueda divertirles. Las presiones obligaron a Kenner a retirarlo del mercado, creando una enorme escasez y disparando los precios. Este ejemplar se vendió por mil dólares estadounidenses (sí, 1000 $USA), pero podía haber llegado a costar el doble.

Hay que ser friki para entenderlo.

jueves, 7 de enero de 2010

«Marsbound» y «Starbound», de Joe Haldeman

Bueno, no sé si sabréis que Joe Haldeman ha estado pachucho a finales de año. (También puede que no sepáis quién es Joe Haldeman; si es así, pasaos por Wikipedia y volved más tarde).

Todavía está fastidiado, pero mejor; ha salido del hospital y está en su casa. El caso es que, cuando me enteré de que estaba enfermo, me dio un poco de angustia. No sólo porque me gustan sus libros (no soy un gran fan, pero me gustan) sino porque tuve la suerte de conocerlo, charlar con él y comprobar que es una persona estupenda. Es el único autor galardonado con el Grand Master Nebula al que conozco personalmente, y encima le caigo bien. Quiero que siga siendo así.

Afortunadamente Joe y Gay, su mujer, se acordaban de mí cuando reanudé el contacto. Supongo que no era fácil olvidarme considerando que, cuando nos conocimos, yo iba disfrazado de Giles Habibula, orondo personaje de la novela «La Legión del Espacio», de su amigo Jack Williamson.

El caso es que últimamente estoy más al tanto de lo que hace Haldeman. La noticia es que acaba de salir en EEUU la continuación de «Marsbound», que se titula «Starbound» y ha sido editada por Ace Books.

«Marsbound» (☆☆☆½) es una especie de novela juvenil a lo Heinlein; quizá los conocedores del género recuerden «Podkayne de Marte» (también editada como «Hija de Marte» en nuestro país), que es la referencia inmediata, igual que lo fue «Tropas del espacio» cuando Haldeman creó «La guerra interminable», su novela más famosa. Salió al mercado en agosto de 2008.

La protagonista es una jovencita llamada Carmen Dula, cuya familia gana un sorteo para visitar la colonia humana establecida en Marte. Allí hará gala de su rebeldía juvenil y vivirá entretenidas aventuras, con sus dosis de humor y drama, junto a sus amigos los marcianos.

Haldeman no es el único que ha tratado de emular a Heinlein dándole una vuelta de tuerca; es notable el caso de John Varley, uno de los mejores cuentistas de la historia del género, que también ha hecho sus incursiones en la novela juvenil heinleniana con novelas como «Trueno Rojo», aunque no con mucha fortuna; el esfuerzo emulador de Varley es tan grande que éste llega a auto-anularse como autor; es una novela sin personalidad propia, carente de originalidad y en el que la brillantez de Varley como estilista destaca por su ausencia.

Haldeman tiene quizá menos capacidad estilística, pero sin duda sus dotes para la novela, para la narración larga en general, son mayores. El homenaje a Heinlein es más sutil, más de fondo, como en «La guerra interminable» o en la trilogía de los Mundos, a la que recuerda un poco por su estilo inconformista. Y, a pesar de su carácter de obra menor, el resultado es mucho más satisfactorio. Espero que «Starbound» resulte igual de entretenida.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Otra cubierta para AJEC: «Bucéfalo. Memorias del caballo de Alejandro»

Pues esta es la última cubierta que he diseñado para AJEC. Bueno, esto es la parte anterior de la sobrecubierta; las tapas van al cromo, con un diseño similar.

«Bucéfalo. Memorias del caballo de Alejandro», es una novela de Eloy M. Cebrián, un viejo conocido de es.humanidades.literatura (¡el mundo es un pañuelo!), el foro literario de la jerarquía es. de Usenet (donde él, por cierto, usaba el nick “Bucéfalo”) en el que participé asiduamente durante algún tiempo hace unos años, cuando el concepto de “red social” no había llegado aún a la WWW.

No es la primera vez que Cebrián se acerca a la figura de Alejandro. Este libro es fruto de bastantes años dando vueltas al personaje y a su historia, en una constante reelaboración. Una versión anterior fue publicada por Alfaguara como «Vida de Alejandro, por Bucéfalo», dentro de su Serie Roja destinada a un público juvenil.

Os dejo con el texto de la cubierta y la solapa:

«Año 326 antes de Cristo. Bucéfalo, el legendario caballo del rey Alejandro de Macedonia, agoniza por una herida de combate. Consciente de que su fin se acerca, el animal se resigna a morir a un mundo de distancia de la tierra que lo vio nacer. Pero antes de dispone a evocar la aventura de su vida, un viaje fascinante que lo ha conducido desde las tierras de Grecia a Jonia, desde Egipto a Mesopotamia y Persia. Y más allá, mucho más allá, hasta las misteriosas estepas del Asia central y la fabulosa India, donde una flecha enemiga lo aguardaba impaciente.

»Estas páginas constituyen una invitación a recorrer a lomos de Bucéfalo algunas de las páginas más vibrantes de la Historia, una crónica de primera mano del que habría de convertirse en el más glorioso de los reyes y el más invencible de los generales, aquel que sería honrado por la posteridad con el sobrenombre de «El Grande».

»Batallas, aventuras, prodigios, valor, lealtad, ambición, muerte o victoria. Y todo un mundo que conquistar. El precio exigido es enorme, pero también lo es la recompensa: fama perdurable, gloria inmortal.»

«Eloy M. Cebrián (Albacete, 1963) es licenciado en Filología Inglesa y profesor en un instituto de su ciudad natal. Su actividad literaria abarca la narrativa juvenil y la novela para adultos. Para los jóvenes ha escrito Bajo la fría luz de octubre (Premio Jaén 2003) y Operación Beowulf (de próxima aparición). En cuanto a su producción para adultos, cabe destacar El fotógrafo que hacía belenes (VII Premio Francisco Umbral) y Los fantasmas de Edimburgo (finalista de los premios Fernando Lara y Herralde). Ha recibido también importantes galardones como autor de relatos breves. Muchos de esos cuentos se han recogido en las colecciones Las luciérnagas y Comunión. Es, además, colaborador habitual en prensa y traductor literario ocasional, y desde hace una década codirige la revista de creación El Problema de Yorick.

»Estas Memorias del Caballo de Alejandro constituyen su primera incursión en la novela histórica.»

Más información sobre el autor, en http://www.eloymcebrian.com

martes, 27 de enero de 2009

Fondos de pantalla de «Watchmen»

En una hora muerta, me he currado unos fondos de pantalla (sin ánimo de lucro) de mi cómic favorito, aprovechando la “intro” de la web británica de la película. Que aprovechen.


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lunes, 5 de enero de 2009

Peaches & Iggy Pop: «Kick It!»

Los zombis están de moda. Peaches está de moda. Iggy Pop nunca dejó de estar de moda. Kick It!


miércoles, 10 de diciembre de 2008

A la venta «Bebés jugando con cuchillos», de Santiago Eximeno

Desde hace unos días podéis ya comprar esta jugosa antología de ciencia ficción, terror y fantasía de uno de los mejores cuentistas fantásticos españoles (con cubierta diseñada por un servidor, por cierto). Y baratita de precio, además: menos de 10 euros. Una relación calidad-precio muy difícil de mejorar (hoy en día, tal como está el fantástico en España, imposible; bien por el editor).

Edita AJEC y se puede conseguir, entre otros sitios, en Cyberdark.

Yo me “enamoré” de los cuentos de Eximeno con uno de los relatos de la antología, Origami, que leí en el tren de camino a Getafe para asistir a la HispaCon 2003, y que se llevó el premio Ignotus, votado allí por los asistentes. Una auténtica joya, en serio.

En cuanto al libro en sí, por la parte que me toca, estoy muy satisfecho con cómo ha quedado. Al final Raúl se ha decidido, como yo le aconsejaba, por un plastificado brillante que le da más profundidad al negro y resalta los colores; una buena elección de la que me congratulo. Además, la cubierta está francamente bien impresa, los hendidos bien hechos, el lomo bien centradito..., en fin, un buen trabajo.

Lo único que me da rabia es que hasta el lunes que viene no podré empezar a leerlo. Tengo muchas ganas, pero el viernes tengo un examen importante y el fin de semana... Uf...

Ya os contaré lo del fin de semana cuando haya terminado. (¡Si sobrevivo!)